¿Soy valiente? ¿Soy feliz? No sé. Me dedico a tirarme en la cama pensando en lo que podría estar haciendo mientras el tiempo pasa, mientras la gente sale, se relaciona y se lo pasa bien. Y aquí estoy yo, con miles de heridas internas que se vuelven externas. Veo como cae cada gota, también veo mis lágrimas caer por mis mejillas, para quedarse en mis labios. ¿Qué hago ahora? No sé, no sé que será de mi mañana, si de nuevo tendré que salir a la calle fingiendo una felicidad que no está. Si tendré que sonreírle a la gente haciéndome la simpática cuando en realidad les odio a todos por tener a alguien en quién refugiarse. Llego a casa y la tranquilidad brilla por su ausencia, hace tiempo que mi vida pasó a ser un kaos, en realidad nunca ha estado ordenada, siempre de un lado para otro, aprendiendo a caer y levantarme sola, a reír y llorar sola, a soportar las críticas y llegar a mi casa y llorar como una tonta. Estoy cansada, la verdad. Estoy cansada de ser 'Esa niña inquieta que siempre se está riendo y que le resbala lo que digan de ella.' Yo no soy así, yo siento, no soy una piedra sin sentimientos ni un pedazo de plastilina con el que puedes hacer lo que te de la gana, las cosas me duelen mucho más de lo que parece. Controla tus palabras, que hacen daño.Al final vais a crear monstruos que ni sienten ni padecen, bruscos y sin sentimientos, pero eso,por lo menos para mí, será imposible porque incluso al más duro y aparentemente fuerte, también le duele.
Nadie tiene el derecho de decirte quien eres solo por saber tu nombre, nadie debería preguntarte por que eres así cuando no sabe quien eres.
sábado, 20 de octubre de 2012
Respirar hondo y contar hasta diez.
Ni siquiera sé qué escribir, tengo tantos sentimientos callados que me dedico a escribir una frase, para luego borrarla. No sé quién soy, conozco mi nombre, mi edad y sé donde vivo pero no quién realmente soy.
¿Soy valiente? ¿Soy feliz? No sé. Me dedico a tirarme en la cama pensando en lo que podría estar haciendo mientras el tiempo pasa, mientras la gente sale, se relaciona y se lo pasa bien. Y aquí estoy yo, con miles de heridas internas que se vuelven externas. Veo como cae cada gota, también veo mis lágrimas caer por mis mejillas, para quedarse en mis labios. ¿Qué hago ahora? No sé, no sé que será de mi mañana, si de nuevo tendré que salir a la calle fingiendo una felicidad que no está. Si tendré que sonreírle a la gente haciéndome la simpática cuando en realidad les odio a todos por tener a alguien en quién refugiarse. Llego a casa y la tranquilidad brilla por su ausencia, hace tiempo que mi vida pasó a ser un kaos, en realidad nunca ha estado ordenada, siempre de un lado para otro, aprendiendo a caer y levantarme sola, a reír y llorar sola, a soportar las críticas y llegar a mi casa y llorar como una tonta. Estoy cansada, la verdad. Estoy cansada de ser 'Esa niña inquieta que siempre se está riendo y que le resbala lo que digan de ella.' Yo no soy así, yo siento, no soy una piedra sin sentimientos ni un pedazo de plastilina con el que puedes hacer lo que te de la gana, las cosas me duelen mucho más de lo que parece. Controla tus palabras, que hacen daño.Al final vais a crear monstruos que ni sienten ni padecen, bruscos y sin sentimientos, pero eso,por lo menos para mí, será imposible porque incluso al más duro y aparentemente fuerte, también le duele.
¿Soy valiente? ¿Soy feliz? No sé. Me dedico a tirarme en la cama pensando en lo que podría estar haciendo mientras el tiempo pasa, mientras la gente sale, se relaciona y se lo pasa bien. Y aquí estoy yo, con miles de heridas internas que se vuelven externas. Veo como cae cada gota, también veo mis lágrimas caer por mis mejillas, para quedarse en mis labios. ¿Qué hago ahora? No sé, no sé que será de mi mañana, si de nuevo tendré que salir a la calle fingiendo una felicidad que no está. Si tendré que sonreírle a la gente haciéndome la simpática cuando en realidad les odio a todos por tener a alguien en quién refugiarse. Llego a casa y la tranquilidad brilla por su ausencia, hace tiempo que mi vida pasó a ser un kaos, en realidad nunca ha estado ordenada, siempre de un lado para otro, aprendiendo a caer y levantarme sola, a reír y llorar sola, a soportar las críticas y llegar a mi casa y llorar como una tonta. Estoy cansada, la verdad. Estoy cansada de ser 'Esa niña inquieta que siempre se está riendo y que le resbala lo que digan de ella.' Yo no soy así, yo siento, no soy una piedra sin sentimientos ni un pedazo de plastilina con el que puedes hacer lo que te de la gana, las cosas me duelen mucho más de lo que parece. Controla tus palabras, que hacen daño.Al final vais a crear monstruos que ni sienten ni padecen, bruscos y sin sentimientos, pero eso,por lo menos para mí, será imposible porque incluso al más duro y aparentemente fuerte, también le duele.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario