viernes, 20 de julio de 2012

Carpe Diem.

Vamos a dejarnos de tonterías y basarnos de una vez en la realidad.
No hay príncipes azules, ni historias interminables. No hay amor eterno, ni infinitos que duren con la misma magia que el primer día. Que los "buenos días princesa" está muy visto ya, yo prefiero que me despiertes con un "Buenos días pequeñaja" o mejor, no me despiertes y déjame dormir tranquila.
Y ahora diréis, joder, que chica más rara, que chica no quieren que la despierte su príncipe azul.
Y volvemos a lo mismo, yo no quiero que me despierte ningún príncipe montado a caballo, yo quiero a ese tonto que me hace feliz. No te voy a prometer un siempre, porque ni tú ni yo lo vamos a cumplir, no te diré que quiero estar todos los días de mi vida a tu lado, terminaría por aburrirme. Yo solo quiero que me hagas feliz el tiempo que dure, al igual que yo te lo haré a ti. Quiero que paseemos, que me abraces, que me mimes, que me piques y me hagas enfadar para luego contentarme con un beso. Y sí, mientras escribo esto, estoy sonriendo, sonriendo porque estoy visualizando todos esos momentos. No quiero ser la mejor del mundo, ni la más guapa del planeta, yo quiero ser la mejor chica para ti, la más guapa para ti. Porque sí, porque aunque los príncipes azules no existan, no importa, quién quiere uno teniéndote a ti y a tu sonrisa.

No hay comentarios: