En el mismo momento en el que la perdió, él se dio cuenta de lo mucho que la necesitaba, de lo mucho que iba a echarla de menos, que todas esas cosas que le molestaban, ahora ya no eran tan importantes. Que ella era la mujer de su vida, la más bonita en todos los sentidos.
Que sin su sonrisa serían oscuras todas las mañanas. Que todo aquello que él odiaba de ella, ahora lo apreciaba más que nada. Pero, ¿Sabes qué? Ya es tarde, ahora ella está lejos, con alguien que la valora de verdad.
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